Contrasentido

Julia Barrio

lunes, 7 de junio de 2010

Mandatos

El escritor irreverente me pide solamente una cosa : que escriba.

Con rabia, que escriba.

Que desande caminos que intento ir dejando atrás. Que todo eso se inscriba, me ruega.

Me pide que recorra las venas gastadas, que deje sangrar unos versos, que puedan morir esas letras.

Que le encuentre el sentido no importa, que los sentidos invadan la hoja inmaculada es mi pauta de acción.

Así, con ira y violencia, como me van saliendo estas palabras brutas llenas de encanto y dolor.

Escribir lo que sea, pero con la ternura que sólo puede otorgarle la escritura a lo más visceral que nace de pronto, que no puede detenerse y que rebalsa hacia afuera y sobre todo, hacia adentro...